Lo bueno, lo malo, lo feo…

Lo bueno, lo malo, lo feo…, por Marisa Iturriza


(No es crítica cinematográfica)
Lo Bueno: Claro que es Bueno, Buenísimo el poder y los abundantes ingre$o$ económico$ que la cúpula ¿Se acuerdan de las cúpulas “podridas”? élite, neoligarquía, enchufados o como se llame, disfrutan debido a las recompensas percibidas por su incondicional adhesión a lo que todos saben, lo cual, debido a la situación actual y a las cotidianas devaluaciones de nuestra moneda, y para evitar alguna que otra molestia que remotamente pudiera presentarse legal o moralmente, patrióticamente invierten en bancos y emprendimientos en el extranjero mientras aquí la mayoría se las ingenia para medio sobrevivir si no han emigrado, y eso contando con no enfermarse, porque ahí sí es verdad que la ponen negra…
Lo Malo: Es que dentro de la oposición hay una serie de partidos, grupos, asociaciones, ligas, o comités (llámalos como te dé la gana) cuyos líderes, dirigentes, capos o jefes –a pesar de saber que la fuerza es la unión– no se unen para elegir por consenso a El Candidato que requiere ese 90% de votos que se dispersa entre el 5% de fulano, el 15% de zutano, el 5% del que se lanzó antier, el 10% del invencible, el 15% de voto nulo, el 34% de la abstención desencantada y el 5% del espontáneo, para aceptar que El Ganador a la Presidencia es…….. con el unánime y arrollador de + o – l1.3% del total de votos escrutados.

Lo Feo: E imperdonablemente lamentable es que tengamos que llorar porque Oliver, Erick, Giovanni, Robert, Yaiderberth, Yoider y tantos otros, no son cifras si no nombres de niños que prematuramente pierden el futuro porque el dinero de este país, que te dijeron era rico, no es para cuidarlos, ni para salud, hospitales y su personal, trasplantes de médula, remedios, cirugías, tratamientos, prevención, vacunas, etc. si no para los desalmados “compatriotas” que se lo embolsillan olímpicamente mientras, “rodilla en tierra” y a paso de vencedores”, se intente retrotraernos a las etapas ya superadas que aludió un demócrata que no se las daba de simpático si no que amaba a su país tan profundamente como los otros que, en su oportunidad, igualmente ejercieron el cargo que entregaron al sucesor electoralmente designado para el siguiente período presidencial.
En adelante la historia puede ser positiva… si hay voluntad republicana y democrática…

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