Las Verdades de Miguel – 728

MI COMENTARIO DE LA SEMANA. Como tantos otros pueblos trujillanos, hoy Niquitao está a escasos metros del desmoronamiento absoluto, busco entre sus callejuelas a los escapados de la tragedia y no los encuentro. El orgulloso sitio de ayer donde hubo un paso definitivo al colofón de la Campaña Admirable, apenas si es el remedo que va dejando esta época terrible. No hay nadie que quiera echar el cuento porque la melancolía hace aparecer más intentos de llantos que suspiros. El andino que va dejando el camino marcado con los escupitajos de chimó dista mucho de aquel que caminaba por las frías calles envueltas en neblinas, que las cruzaba recordando el paso libertador. Me cuesta trabajo narrar este ambiente de abatimiento brutal. Es penoso sentir esa sensación de abandono en la cual transcurren los días, que si no fuera porque conocemos el almanaque diríamos que es falso tal transcurrir, sencillamente porque el tiempo se ha detenido en Niquitao. Ya no es posible entre las calles de un pueblo desvencijado imaginar que hace 206 años fue el escenario de una batalla que selló el camino de Bolívar a su consagración como Libertador. Mucho menos pensar en una localidad que era motivo de visita obligada para los turistas. Hoy es casi imposible llegar a Niquitao sorteando semejante abandono. Hasta la frase del himno de Trujillo: Niquitao el valor en la historia está sepultada en las equivocaciones de los desgobiernos. Está agonizando el orgullo de los niquitaenses. Los nombres de José Félix Ribas, Rafael Urdaneta y Vicente Campo Elías entran en el olvido, abrumados por las sayonas que representan los malos Gobiernos, esos que desde hace tiempo se oponen al avance del Ejército libertador. Niquitao aparece ante nuestros ojos con el estremecimiento de una calamidad difícil de narrar, Se trata de un pueblo donde las mujeres permanecen viendo la vida pasar desde la rendija de un derruido ventanal, donde ya ni los curas sermonean a la feligresía porque sería transitar el mundo de las resonancias. Hoy, en medio de sus troneras en lo que queda de asfalto, la muerte es una realidad concreta y monótona, porque eso es lo que queda de Niquitao: Un caserío de interfectos. Es un pueblo inanimado.; donde quien se atreve a romper el hastío del mediodía, lo hace como si se tratara de titiritero de teatros. No hay otro pueblo de Trujillo donde el esplendor haya devenido en el aturdimiento sepulcral; sin embargo, Niquitao existe en el mapa, con sus habitantes desconsolados ante el abandono, aferrados a un pasado glorioso, buscando la vida perdida entre la maleza que oculta las cunetas de su carretera. Salven a Niquitao.

GRILLETE. ¿Por motivos que se desconocen, sabía usted que un conocido empresario afecto al Gobierno está más “marcado” que Diego Maradona en sus tiempos de crack? Efectivamente, siguiendo la usanza aplicada a los procesados por las cortes estadounidenses a quienes se les otorga la libertad bajo fianza, se le ha colocado en el tobillo un grillete electrónico, a la vez que lo acompaña una vigilancia permanente.  CORRETAJE. ¿Cierto o falso que Cecilia García Márquez (rectora de la UCV), maneja a su antojo, sin rendir cuentas a nadie, un fideicomiso de 35 millones de dólares, administrado por INEXCO (Wealth Management Group)? ¿Cierto o falso que INEXCO es una firma de asesoría de inversiones, finanzas y corretaje de valores que tiene operaciones en Caracas, Panamá, México y Miami? ¿Cierto  o falso que Manuel Romero Vera es quien dirige la operación en Venezuela? REMOCIÓN. ¿Por qué el presidente Maduro no ha cumplido con su oferta de principios de año, de cambiar su Gabinete? Hasta ahora la realidad es que la política económica es equivocada y cada día más desfavorece en grado superlativo a los trabajadores. El Presidente debe comprender que el salario mínimo prácticamente no existe, porque modificándolo incluso continua siendo un espejismo. ¿Qué pasa con el BCV, por qué no puede detener la devaluación del bolívar? Si el equipo  económico no responde entonces sus miembros deben ser relevados y sustituidos de inmediato. La exigencia popular va en aumento y es generalizado el rechazo al alto costo de la vida. TRENES. ¿Cierto o falso que entre los beneficiados del proceso revolucionario que apoyan financieramente al auto proclamado se encuentran los integrantes del llamado grupo El tren de Bolivia (bautizado así por ellos socios en una importante red ferroviaria en el país del Altiplano)? Ese club está conformado, entre otros, por Carlos Gill Ramírez, José Zambrano, Rafael Gruzca y Wilmar Castro Soteldo (el mismo que sostiene la tesis de crear una burguesía revolucionaria). ADELANTADOS. ¿Cierto o falso que un empresario de origen árabe, estimando que Maduro estaba caído colaboró con una importante suma de dinero a los complotados el 30A? Este empresario junto al dueño (también de origen rifeño) de una importante tienda por departamentos y un “traficante de la belleza” comprenden una versión criolla del triángulo de Las Bermudas con asiento en el Hotel Marriott Caracas. PAMPAS. El espejo gaucho: Pareciera que se cumple aquello de que los gobernantes antiperonistas no terminan sus mandatos. La situación se agrava, más cuando está en desarrollo la fuga de capitales y se acaba el dinero aportado por el FMI. Ya la devaluación del peso argentino está en el orden de 20%. A Mauricio Macri se le termina su cuarto de hora y es muy difícil que derrote al kirchnerismo; aunque podría cerrar filas con la mayoría parlamentaria no peronista; sin embargo, a menos que suceda un imprevisto, la oposición a Macri tiene el camino despejado. En el caso que arribe al poder se prevé la caída de los papeles de la deuda y entonces el nuevo Gobierno estaría contra la pared y sin Chávez para que lo rescate. Además, es muy débil el acuerdo entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner por la tendencia del primero a cambiarse de bando rápidamente. ENCUENTRO.  Así escribí las primeras líneas de mi última entrevista con Hugo Chávez: En realidad no recuerdo a ciencia cierta si fue jueves o viernes cuando volvimos a encontrarnos después de tres años. Con frecuencia me ocurre con las citas importantes, en vano prometo acostumbrarme a anotar las fechas porque siempre termino haciendo un ejercicio de memoria. Ahora nos vimos como en otras oportunidades, por un motivo inaplazable. En estos últimos años hemos hablado personalmente en un par de ocasiones. No lo hacíamos desde octubre de 1999. Ahora me citó a Miraflores, pero, a pocos días de su infausta rendición ante los alzados atrincherados en el fuerte Tiuna la madrugada del 12 de abril, a última hora cambió de parecer y me llamó a La Casona. Yo nunca había estado en la residencia presidencial, pero, de acuerdo a lo que he leído de sus espacios solariegos, nada que ver; la hallo abandonada a su suerte, como si sus inquilinos no le tuvieran afecto. Un aullido quitapesares, seguido del grito “Viva Chávez”, que llegó desde una calle vecina, le dio un toque de melancolía al encuentro. Me llamó la atención su aspecto desaliñado y supuse que lo estrangulaba una depresión pavorosa. Tan sólo su falta de prisa le daba un aire de solemnidad, pero aún así no podía espantar esa sensación de desmoronamiento moral perceptible a simple vista. Para colmo de males, a la sombra de una mata de mangos un soldado tarareaba la letra de un tristísimo son montuno. Estoy seguro que no llegó a darse cuenta del carácter premonitorio de aquel mensaje traducido en una querencia popular. Chávez lo ignoró. Mirando desconfiado hacia el pasillo, me dijo: Vamos hacia el centro del jardín que allí podemos hablar tranquilos. Pocas veces como ahora entendí que se creía un predestinado, por eso no pude dejar de asociar su imagen con aquella calamitosa descripción de Simón Bolívar trascrita por Gabriel García Márquez en El general en su laberinto. Hugo Chávez estaba próximo a cumplir 48 años y parecía como si tuviera un siglo. Sus párpados lucían más abultados que de costumbre, dibujando un insomnio fantasmagórico. Debe ser terrible no conciliar el sueño; tengo entendido que él lo disimula acostándose muy tarde y que tiene tiempo sin saber del alba. Chávez no conocía al detalle de la reunión que los golpistas celebraron en la sede del canal de los Cisneros, la noche del 11 de abril, pero su desconcierto no lo pudo disimular porque sabía que uno de sus mortales enemigos fue el artífice del golpe de Estado que, de una u otra manera, lo ridiculizo ante la Fuerza Armada. Ni Federico Alberto Ravell ni Marcel Granier contaron como protagonistas de la farsa que lo echó del Gobierno por unas horas; ellos no fueron más que subalternos. El verdadero ejecutor de la orquesta fue Gustavo Cisneros. RADIO. El lunes 9 de septiembre de 2019 estaré en Las verdades de Miguel en radio, entre 8 y 9 de la mañana en ZETA FM 103 de la Gran Caracas, trasmitiendo desde Los Corales en el estado La Guaira. PROGRAMA. Este domingo 8 de septiembre de 2019, estaré con ustedes en Las verdades de Miguel en TV, a las 10 AM en el Canal-I. Entre otros temas de interés conversaré con el periodista Santiago Gutiérrez acerca de asuntos desconocidos sobre el Libertador Simón Bolívar. No se pierdan la información veraz y oportuna.

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