Es mejor lavar pocetas que lavar dinero

Freider Gandica

Nicolás Maduro lo volvió a hacer. Cada vez que él se autodenomina “presidente obrero” cuando habla, insulta nuestro gentilicio y pisotea a todo un país que vive en la miseria.
Cito textualmente la inmundicia que esta vez declaró Nicolás: “Sé de muchos que la propaganda en contra de nuestro país les llenó la mente, se fueron y están arrepentidos. No sabes cuánta gente está lavando pocetas en Miami, ¿tú te irías a lavar pocetas en Miami? Yo no dejaría mi patria jamás”.
Quienes han huido de la dictadura que vivimos no solo lo han hecho por las condiciones económicas. Hay que destacar que los problemas de los venezolanos se agudizan cada vez más con el pasar de los días. Leemos en las noticias cómo protestan las madres junto a sus hijos de tan solo meses de nacido exigiendo vacunas; leemos en las noticias cómo una familia en Vargas veló a su ser querido en un colchón porque no tenían 17 millones de bolívares para los gastos fúnebres, o aún peor, el sufrimiento de una madre que le tocó abandonar a su bebé recién nacido en Guatire porque no tenía cómo alimentarlo.
Maduro no ve más allá de los muros de Miraflores. Cada noticia que se ve en los medios de información evidencia el retraso que sufre Venezuela. ¿Cómo puede él explicar que en el occidente del país pasamos más de 10 horas diarias sin luz?, claro está que todos estos problemas son en víspera de un fraude electoral, ¿qué tal que no hubiese elecciones?
Ahora, si giramos la moneda, vemos cómo las noticias estremecen a los venezolanos con los mayores hechos de corrupción jamás vistos en nuestro país. Solo la fiscal general de la República, frente al TSJ legítimo en el exilio, denunció actos de corrupción por más 30.000 millones de dólares. ¿Saben lo que son 30.000 millones de dólares? Y esto solamente a manos de Odebrecht, por lo que me hago las siguientes interrogantes: ¿dónde están los reales que le robaron a Pdvsa? ¿Dónde están los reales que le robaron al extinto Cadivi? Los socialistas se hicieron millonarios con los bienes venezolanos, dejando a quienes creen en el socialismo en la extrema pobreza, tal como ellos lo planificaron.
Con el pasar de los días se destapan nuevos actos de corrupción y lavado de dinero a manos de estos “socialistas”. En Andorra el vicepresidente de Bolipuertos escondió 600.000 dólares, según El País. Un año después de la creación de la cuenta, ingresó esta cantidad de dinero a través de una transferencia ordenada por una sociedad controlada por el que fuera jefe del espionaje del fallecido Hugo Chávez, Carlos Luis Aguilera. ¿Creen ustedes que este funcionario se ganó ese dinero honradamente?
Mientras todas estas noticias nos caen como una patada en el hígado, vemos frente a nosotros el hundimiento de nuestra nación. Jubilados y pensionados protestando, estadísticas de que aproximadamente 9 pacientes con VIH mueren a diario, colegios cerrando por falta de profesores y presupuesto. Si no hay escuelas y universidades que formen a los jóvenes, ¿qué será de nuestro país?
Quizás nuestros ojos estén viendo el naufragio total de Venezuela, ojalá y no sea así. Debemos despertar de esta pesadilla como sea; si leemos las noticias y no hacemos nada, nos quedamos con el “Dios mío, cuando irá a cambiar esto”. Propuestas claras, pasos firmes e irreverentes y el accionar de la ciudadanía necesita nuestro país. Los niños deben crecer en una Venezuela en la que puedan asistir a la escuela y tengan profesores en todas sus asignaturas. Los jóvenes deben asistir a las universidades que los formen para tener profesionales que desarrollen a Venezuela. Los venezolanos debemos retomar esos tiempos de república. Necesitamos nuevamente la independencia de nuestro país.
No caigamos en la desesperanza, Venezuela es el mejor país del mundo.
@FreiderGandica

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