Bernardino Díaz y sus fiestas en honor a San Pedro

Bernardino Díaz y sus fiestas en honor a San Pedro

29 junio, 2019
En vísperas a la celebración del día de San Pedro el Apóstol, la cual se realiza en la Villa de Santa Ana del Norte, municipio Gómez del Estado Nueva Esparta, da la impresión que estuviéramos viendo a “Din Din” o “Ño Berna” como cariñosamente lo identificábamos, agotando todo el repertorio de los lugares para que sus fiestas en honor al discípulo de Jesús de Nazaret, fueran las mejores.
Bernardino Díaz pagaba así su deuda convenida con el sacerdote Jorge Quiterio Real y su padre Leandro Díaz, quienes les dejaron el legado.
Sus fiestas eran como un arcoíris de alegría, donde el color, la tradición y la magia de la música se mezclaban para llenar de emociones a propios y extraños. Vestía la plaza principal y las calles de extraños atuendos, donde flameaban sus simpáticas banderas (rojo-amarillo), algunos árboles mostraban frutos distintos a los que producen, como por ejemplo, a una mata de plátano le guindaba cocos, a una de mango le colocaba plátanos, y así el Santo Sacristán se las ingeniaba para llamar la atención de sus fiestas en honor a San Pedro.
Uno de los platos fuertes de su menú festivo, fueron sus juegos tradicionales, tal como el palo encebado, el cual era tan difícil de lograr, que en oportunidades pasaban días para alcanzarlo, por lo alto y delgado que era, recuerdo con nitidez que el joven, hoy escultor Eufrasio Díaz “fachito” era el campeón en esta actividad. Entre estas diversiones estaba la cabuya encebada, el cochino, la sartén, el papelón, la crujiente burriquita de palo, sacos, ramos, huevo en cuchara, pollos enterrados para cortarle la cabeza, banderolas con figuras de animales para pintarle el detalle que faltaba, carreras de burrros, ramos, bicicletas, entre otras. Esa tradición casi se ha extinguido, la situación del país y el bendito progreso se ha encargado de ello, solo quedan los gratos recuerdos.
Los fuegos artificiales también eran un atractivo de las fiestas, recordamos los simpáticos ratones, cohetes multicolores, cohetones, tarros, ruedas y los famosos globos multicolores que llevaban el mensaje de las fiestas de San Pedro por toda Margarita. El paseo de música era el ají dulce de estas exquisitas festividades, tenían la particularidad de iniciarse con el danzar grotesco de una simpática y colorida muñeca gigante, quien llevaba su cadencioso movimiento al ritmo del cuatro tocado por el recordado “Chilo Patiño” y la legendaria tambora de Leandro Díaz, tocada por su hijo Nicolás, a quien le enseñó todos los secretos y ritmos que se podían lograr en este vetusto instrumento.
De ahí en adelante, Santa Ana del Norte se vestía de fiesta, a lo largo y ancho se esponjaba de alegría al compás de los matices armónicos de la Orquesta dirigida por el siempre recordado Maestro Don Luís Manuel Gutiérrez “Maneque”, acompañado por el rey del bombardino el asuntino Cheché Marcano, las maravillosas trompetas de Chilo Guerra, Perucho Rosas y Eliseo Ortíz, el magistral trombonista asuntino Bruno Ortega, los saxofonistas de oro: Perucho Caraballo y Cosme Villarroel, los excelentes cuatristas: Lencho Ortíz, Santiago Brito y Tello Rodríguez, el trombonista estrella de San Juan Bautista el siempre recordado Chapalengo, entre otros. En el paseo de música se brindaba una bebida especial preparada por la familia de la señora Ana Liboria Díaz, con ron Altagracia, miel de abejas y otros ingredientes, le decían “paría” y le daba un sabor y olor exquisito a las fiestas.
“Ño Berna”, aún sigue prendido y vibrando en lo más profundo del corazón de nuestro pueblo, el saboyano de su amistad nos endulzó a seguir siempre a la devoción y celebración en honor al Santo Apóstol San Pedro. Hoy, cuando sus recuerdos se agolpan y se atisban a través del cristal de su glorioso espíritu de lucha en pro de la Villa del Norte, pueblo dulce y manso, que aún suspira y llora su ausencia. Din Din, un caballero, puro y decente, por esa y mil razones, hoy queremos rendirte de nuevo un homenaje póstumo, en honor a tu abnegada obra y hermosos recuerdos. Bernardino Díaz, tu honor, nombre y gloria perdurarán eternamente, como patrimonio moral y cultural de nuestra querida Santa Ana del Norte.
Santa Ana del Norte

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